viernes, 2 de diciembre de 2011

TRASPLANTE DE HIGADO

El hígado ayuda a combatir infecciones y limpia la sangre. También ayuda a digerir los alimentos y a almacenar energía para cuando el cuerpo la necesite. No se puede vivir sin un hígado que funcione bien. Si el hígado falla, el médico puede colocarlo en una lista de espera para un trasplante de hígado. Los médicos realizan trasplantes cuando otros tratamientos no logran mantener el funcionamiento de un hígado lesionado.
Durante un trasplante de hígado, el cirujano extrae el hígado enfermo y lo reemplaza con uno sano. La mayoría de los hígados provienen de un donante fallecido. A veces, una persona saludable dona parte de su hígado a un paciente en particular. En este caso, al donante se le llama donante vivo. La razón más común para un trasplante en adultos es la cirrosis. Esta es una enfermedad en la que las células hepáticas sanas mueren y son substituidas por tejido cicatricial. En los niños, la razón más común es la atresia biliar, una enfermedad de los conductos biliares.
Las personas que tienen trasplantes deben tomar medicamentos por el resto de sus vidas para impedir que sus cuerpos rechacen el órgano nuevo.
Un hígado donado puede ser de:
  • Un donante que haya muerto recientemente y que no haya tenido lesión hepática. Este tipo de donante se llama donante cadavérico.
  • Algunas veces una persona sana donará parte de su hígado a un paciente. Este tipo de donante se conoce como vivo. El hígado puede regenerarse por sí solo. Ambas personas generalmente terminarán con sus hígados funcionando bien después de un trasplante exitoso.
El hígado donado se transporta en una solución salina refrigerada, que lo conserva por hasta 8 horas. Entonces se pueden hacer las pruebas necesarias para determinar la compatibilidad entre el donante y el receptor.
El hígado enfermo del receptor se extirpa a través de una incisión quirúrgica hecha en la parte superior del abdomen. El hígado donado se coloca en su lugar y se conecta a los vasos sanguíneos y a las vías biliares del paciente. Esta operación puede durar hasta 12 horas y el paciente recibirá una gran cantidad de sangre a través de una transfusión.
Indicaciones
Cuando su hígado está sano, lleva a cabo más de 400 trabajos cada día, incluyendo:
  • Producir la bilis que es importante en la digestión
  • Producir proteínas que ayudan con la coagulación de la sangre
  • Eliminar o cambiar bacterias, medicamentos y toxinas en la sangre
  • Almacenar azúcares (glucógeno), grasas, hierro, cobre y vitaminas
La razón más común para un trasplante de hígado en los niños es la atresia biliar.
La razón más común para un trasplante de hígado en los adultos es la cirrosis. La cirrosis es la cicatrización del hígado que impide que éste trabaje bien y puede empeorar a insuficiencia hepática. Las causas más comunes de cirrosis son:
Otras enfermedades que pueden causar cirrosis e insuficiencia hepática abarcan:
La cirugía de trasplante de hígado no se recomienda para pacientes que tengan:
  • Ciertas infecciones, como tuberculosis u osteomielitis
  • Dificultad para tomar medicamentos varias veces cada día por el resto de sus vidas
  • Cardiopatía, neumopatía o hepatopatía (u otras enfermedades potencialmente mortales)
  • Antecedentes de cáncer
  • Infecciones como hepatitis que se considera que están activas
  • Tabaquismo, alcoholismo o drogadicción u otros hábitos de estilo de vida peligrosos.
Riesgos
Los riesgos de cualquier anestesia son:
  • Problemas respiratorios
  • Reacciones a los medicamentos
Los riesgos de cualquier cirugía son:
  • Hemorragia
  • Ataque cardíaco o accidente cerebrovascular
  • Infección
La cirugía de trasplante de hígado y el tratamiento después de la cirugía acarrean grandes riesgos. Hay un mayor riesgo de infección debido a que usted tiene que tomar medicamentos que inhiben el sistema inmunitario para prevenir el rechazo al órgano trasplantado. Los signos de infección abarcan:
  • Diarrea
  • Secreción
  • Ictericia
  • Enrojecimiento
  • Hinchazón
  • Sensibilidad
Convalescencia
Las personas que reciben un trasplante de hígado pueden rechazar el nuevo órgano. Esto significa que su sistema inmunitario ve el nuevo hígado como una sustancia extraña y trata de destruirlo.
Para evitar el rechazo, casi todos los receptores de trasplantes deben tomar medicamentos que inhiban su respuesta inmunitaria por el resto de sus vidas. Esto se denomina terapia inmunodepresora. Aunque el tratamiento ayuda a prevenir el rechazo al órgano, también pone a las personas en un mayor riesgo de infección y cáncer.
Si usted toma el medicamento inmunodepresor, necesita que le hagan pruebas de detección regulares para cáncer. Los medicamentos también pueden causar hipertensión arterial y colesterol alto e incrementar los riesgos de padecer diabetes.
Un trasplante exitoso requiere el control cuidadoso con el médico. Usted siempre debe tomar el medicamento de acuerdo con las instrucciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario