El propósito principal de la investigación médica en seres humanos es mejorar los procedimientos preventivos, diagnósticos y terapéuticos, y también comprender la etiología y patogenia de las enfermedades. Incluso, los mejores métodos preventivos, diagnósticos y terapéuticos disponibles deben ponerse a prueba continuamente a través de la investigación para que sean eficaces, efectivos, accesibles y de calidad.La investigación con seres humanos es antigua y está plagada de acontecimientos violatorios de los derechos individuales. Existe gran evidencia de problemas éticos en los que no se tenían presente los derechos del ser humano. Mucho antes que el hombre fuera objeto de experimentación el Rey Atalo III de Pérgamo experimentó con venenos y antídotos en criminales condenados a muerte.
En Inglaterra, el cirujano inglés Charles Maitland inoculó viruela en 1721 a seis prisioneros a cambio de una promesa de libertad, pero no es hasta 1865, cuando el francés Claude Bernard pu
blica el libro Introducción al estudio de la medicina experimental, es Bernard, a través de su metodología científica basada en el principio de beneficencia, quien empieza a romper con los prejuicios contra la experimentación humana.
blica el libro Introducción al estudio de la medicina experimental, es Bernard, a través de su metodología científica basada en el principio de beneficencia, quien empieza a romper con los prejuicios contra la experimentación humana.En Alemania, hacia 1900 varios estudios se hacían inoculando enfermedades venéreas no curables en individuos inconscientes de ese hecho: se trasplantaba cáncer, se exponía a sujetos a la tifoidea, se manipulaban cerebros de mujeres con convulsiones y existieron numerosos casos de investigaciones en recién nacidos, embarazadas, pacientes quirúrgicos, subnormales, locos y moribundos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, en Dachau (Alemania), bajo la responsabilidad del Dr. Sigmund Rascher los nazis hicieron experimentos variados entre agosto de 1942 y mayo de 1943. Ellos estudiaban, la resistencia del cuerpo humano al frío y se registraba la temperatura del cuerpo de los reclusos que eran introducidos en agua helada al cabo de distintos plazos de tiempo, hasta que finalmente se constataba el momento de la muerte, inyectaban fenol por vía intravenosa a los deportados, los sometían a baños prolongados de agua congelada, los contaminaban voluntariamente con agentes infecciosos, los hacían beber solamente agua salada del mar, entre otras cosa, por estos actos centenares de personas murieron en estos experimentos, sin tener en cuenta ningún principio ético, y mostraron, así, el aspecto más cruel y devastador de la medicina.En EE.UU. el cirujano William Beaumont, mantuvo abierta la herida de bala en el estómago de un enfermo durante tres años para observar cómo funcionaba su aparato digestivo, con la colaboración del enfermo.
Un estudio sobre sífilis en el pueblo de Tuskegee entre 1932 y 1972, consistió en una "campaña gratuita" lanzada por el Servicio Nacional de Salud y de Asistencia, en la que se seleccionaron 400 personas de raza negra infectadas con sífilis para comparar la evolución natural de la enfermedad con 200 individuos sanos. Se les daba arsénico y bismuto, que era el tratamiento de la época, y se los estudió a lo largo de varios años. Cuando empezaron a existir los antibióticos, no se les informó de este nuevo tratamiento. En 1955 había muerto un tercio de los sujetos originalmente.
La Universidad de Vanberbilt en Tennessee llevó a cabo investigaciones con radiaciones a mujeres pobres embarazadas, a las que se les daban dosis 30 veces superiores a las consideradas inocuas.
En las cárceles de Oregon y Washington se contrataron en 1963 a 131 presos para someterlos a una radiación de 600 roentgen en los genitales (la máxima radiación anual permitida es de 6).
A raíz de estos hechos, el 9 de diciembre de 1946 se inicia en Nuremberg el proceso judicial contra los médicos alemanes q
ue habían experimentado inhumanamente con los prisioneros retenidos en los campos de concentración, donde 23 médicos fueron acusados y juzgados por haber realizado crueles experimentos con seres humanos. De estos 23 médicos, 16 fueron declarados culpables y 7 fueron condenados a muerte. A partir de estos hechos surge un grupo importante de códigos, pautas y reglamentos que están destinados a salvaguardar la seguridad y el bienestar del sujeto de experimentación.
ue habían experimentado inhumanamente con los prisioneros retenidos en los campos de concentración, donde 23 médicos fueron acusados y juzgados por haber realizado crueles experimentos con seres humanos. De estos 23 médicos, 16 fueron declarados culpables y 7 fueron condenados a muerte. A partir de estos hechos surge un grupo importante de códigos, pautas y reglamentos que están destinados a salvaguardar la seguridad y el bienestar del sujeto de experimentación.
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